16 jul 2008

The Hours by Michael Cunningham


Las Horas de Michael Cunningham: Características postmodernistas y metaficcionales, temas y estrategias.

Las Horas (The Hours) es una novela de 1998 escrita por el estadounidense Michael Cunningham. En 1999, ganó el premio Pulitzer por Ficción y obtuvo un Oscar en 2002 luego de haber sido llevada al cine con el mismo nombre. El libro/película encapsula la historia de tres generaciones de mujeres que se vieron afectadas por la novela de Virginia Woolf, Mrs. Dalloway.

1. Virginia Woolf mientras escribía en 1923 Mrs. Dalloway y la lucha en contra de su enfermedad menta. PERÍODO DE POSTGUERRA (Primera Guerra Mundial)

2. Sra. Brown, esposa de un veterano de la Segunda Guerra Mundial, quien lee Mrs. Dalloway en 1949 mientras planea el cumpleaños de su esposo. PERÍODO POSTGUERRA (Segunda Guerra Mundial)

3. Clarissa Vaughn (lesbiana), quien planifica en 1999 una fiesta para celebrar el premio mayor de la literatura otorgado a su mejor amigo y ex amante, el poeta Richard, quien está agonizando de SIDA. POSTMODERNIDAD

El efecto más maravilloso que Cunningham logró en su novela es que los tres personajes se reflejan en situaciones que Clarissa Dalloway de Virginia Woolf experimenta en el libro de Mrs Dalloway. Sin embargo, la novela de Cunningham también refleja la obra de la Sra. Dalloway de Virginia Woolf:

* Estilo de narrativa – El fluir de la conciencia

* Las técnica utilizada por Woolf en Mrs. Dalloway cuyas acciones tienen lugar durante un solo día

Por otra parte, si tenemos en cuenta los diferentes temas y estrategias metaficcionales utilizados por Cunningham en Las Horas, encontraremos un narrador visible así como la dramatización explícita del lector. Este estilo narrativo particular adoptado en la película representa el fluir de los pensamientos y las percepciones de los personajes principales como ocurrirían en la vida real, sin filtros y de manera impredecible. Cunningham también aparece como un narrador subjetivo ya que la voz proviene de la mente de los tres personajes principales, con interjecciones ocasionales de otros personajes. El narrador habla en tercera persona en cada uno de los capítulos / escenas y sigue el personaje principal respectivo (Clarissa Dalloway, Virginia Woolf o Laura Borwn) a través de sus pensamientos. Por momentos, el narrador disiente y examina lo que otros personajes piensan sobre el resto. Por ejemplo, en la escena de la cocina, Kitty dice lo siguiente sobre la Sra Brown: “No puedes ser una mujer completa hasta que no has sido madre …”.

Durante la película, los personajes intentan construir y deconstruir diferentes mundos. Este proceso de construcción y deconstrucción se torna altamente problemático para todos los personajes ya que las tres mujeres sufren conflictos internos ya que luchan contra sus propios sentimientos e infelicidades.Virginia Woolf lucha en contra de su enfermedad mental y en su lucha siente que no puede escribir, Clarissa Vaughn lucha en contra de su miedo a la muerte y en su lucha se pasa la vida organizando fiestas ("una vida vacía y hueca" según Richard) y Laura Brown lucha contra sus sentimientos por no quedar atrapada como ama de casa y ni siquiera poder preparar una torta de cumpleaños. Como consecuencia, podemos observar que los tres personajes intentan construir algo y que fallan al intentarlo.

Respecto de las diferentes técnicas de la película, la que Cunningham utiliza de manera más visible es la metalepsis. Esta técnica se relaciona la poca claridad de los límites entre la ficción y la realidad que propone la metaficción. La Metalepsis tiene que ver con la violación de los niveles narrativos. Cuando Richard se suicida en Mrs Dalloway (de Cunningham), la Sra. Brown va a la casa de Clarissa Vaughn y entra a la ficción de la Sra. Dalloway y eventualmente se superponen ambas historias. Los límites de la ficción y la realidad dentro de las mismas ficciones se van borrando gradualmente. También es posible que al contruir el proceso de narrativa, Cunningham mismo se haya transformado en una persona ficticia para así entrar en la ficción y proyectarse doblemente en las tres historias, como autor y como la Sra. Woolf.


Cunningham también emplea las cajas chinas. En este caso, por ejemplo, en la Sra Dalloway de Cunningham, Richard escribe su propio libro dentro de otro libro que hace de marco (llamado Las Horas) el cual lo incluye y cuyo autor es el mismo Cunningham. Como consecuencia, tenemos un libro dentro de otro libro a pesar de que los límites entre ficción y realidad estén borrados. En la Sra Dalloway de Cunningham, Clarissa Vaughn dice “El se los apropia” (cuando Richard escribe sobre ella), ya que ella siente que la ficción de Richard es su cárcel, y agrega: “Buen día, Sra Dalloway…Desde allí en adelante, quedé atrapada …” y "Me han robado mi vida. Estoy viviendo en un pueblo en el cual no deseo vivir. Estoy viviendo una vida que no deseo vivir. ¿Cómo fue que ocurrió esto?”. De esta manera, nos muestra cómo se siente atrapada en la ficción. Además, Cunningham hace uso del mise-en-abyme (puesta en abismo) cuando Richard, el autor ficcionalizado, le hace un homenaje y se burla de la Sra. Dalloway o Clarissa Vaugh: “Oh, Sra. Dalloway... siempre organizando fiestas para cubrir el silencio”.Michael Cunningham también teje un entramado de referencias intertextuales con el trabajo de Virginia Woolf así como también de su biografía (referencias a los diarios de Woolf). Cunningham conoce de distintas maneras a la Sra Dalloway como su fuente. Le da a la Sra Dalloway el rol de conectora de los elementos en Las Horas y la utiliza para desafiar la linealidad y crear una narrativa circular. La presencia más obvia de la novela de Woolf en la narrativa, es el episodio de la Sra Brown. En este, se reproducen largos fragmentos tomados literalmente de la Sra Dalloway mientras Laura lee el libro. Michael Cunningham recurre al intertexto centro no solo al comienzo de su versión actualizada de la Sra Dalloway, sino también durante el resto de la novela / película en el cual la utiliza como marco.


Básicamente, Cunningham retiene el argumento de la Sra. Dalloway y la caracterización de los personajes de Las Horas quienes tienen origen en los personajes del Woolf.

Referencias intertextuales presentes en el libro /película:

"...Qué emoción, qué shock, estar viva en una mañana de junio, próspera y casi escandalosamente privilegiada, con un solo simple trámite por hacer..."

- Clarissa reflexionando sobre el día mientras entraba a la florería.

"...el triunfo y canto y la manera extraña de sonar de algún avión era lo que ella amaba; la vida, Londres, este momento de junio..." - Laura al recordar una cita de la Sra Dalloway de Woolf.

"...Vivimos nuestras vidas, lo que hacemos y luego dormimos. Es tan simple y común como eso. Algunos se tiran por la ventana o se ahogan o toman pastillas; más mueren por accidente, y la mayoría de nosotros somos devorados por alguna enfermedad, o si tenemos suerte, por el tiempo. Solamente queda esto de consuelo: una hora aquí o allí cuando nuestra vida parece, en contra de todos los obstáculos y expectativas, abrirse y darnos todo lo que siempre imaginamos, aunque todos, excepto los niños (aunque tal vez, también ellos), saben que las horas serán inevitablemente seguidas por otras, más oscuras y más difíciles. Aún así, queremos la cuidad, la mañana, la esperanza más que a nada más. Solamente el cielo sabe porque lo amamos..."


- Clarissa reflexionando al concluir el día.


The Hours by Michael Cunningham and its Postmodernist & Metaficional Characteristics, Themes and Strategies

The Hours is a 1998 novel written by the American writer Michael Cunningham. It won the 1999 pulitzer Prize for Fiction, and was later made into an Oscar winning 2002 movie of the same name. The book/film concerns three generations of women affected by Virginia´s novel.

1. Virginia Woolf herself writing Mrs. Dalloway in 1923 and struggling with her own mental illness. POST WAR PERIOD (WWI)

2. Mrs. Brown, wife of a WWII veteran, who is reading Mrs. Dalloway in 1949 as she plans her husband's birthday party. POST WAR PERIOD (WWII)

3. Clarissa Vaughn, a lesbian, who plans a party in 1999 to celebrate a major literary award received by her good friend and former lover, the poet Richard, who is dying of AIDS. POSTMODERNITY

The most amazing effect Cunningham achieved in his novel is that the three characters mirror situations experienced by Woolf's Clarissa Dalloway in 'Mrs. Dalloway'. However, Cunningham's novel also mirrors 'Mrs. Dalloway's' in

* The stream-of consciousness narrative style

* The device in Woolf's 'Mrs. Dalloway' of placing the action of the novel within the space of one day

On the other side, if we take into account the different metafictional strategies and themes employed by Cunningham in The Hours, we can find a visibly inventing narrator and explicit dramatization of the reader. The particular narrative style adopted in the film depicts the flowing thoughts and perceptions of main characters as they would occur in real life, unfiltered and often unpredictable. Cunningham is also the subjective narrator since the voice comes from within in the heads of the three major characters, with occasional interjections from other characters. The narrator speaks in the third person and in each of the chapters, he follows the respective main character (Clarissa Dalloway, Virginia Woolf, or Laura Borwn) through their different thoughts. The narrator sometimes also diverges and examines what the other characters think about the rest of them. For instance, in the kitchen scene, Kitty says the following about Mrs Brown: “You cannot call yourself a woman until you are a mother…”. During the film, characters are also trying to construct and deconstruct different worlds. This process of constructing or deconstructing becomes highly problematic for all characters since the three women suffer an internal conflict since each of them fights against her own rising feelings of unhappiness in life. Virginia Woolf struggles against insanity and in doing that she feels she cannot write a book, Clarissa Vaughn fights her fear of mortality and in doing that she spends her life organizing parties ("shallow empty life" according to Richard), and Laura Brown wrestles with her feelings of being trapped in her life as a housewife and in doing that she feels she cannot even make a cake. Consequently, we see that the three characters were trying to construct something and they failed while trying to do it. As regards the different techniques in this film, the most visible one Cunningham used is metalepsis. This technique is related to the blurring of boundaries that metafiction proposed, it has to do with the violation of narrative levels. When Richard commits suicide in Mrs Dalloway (Cunningham’s fiction), Mrs Brown goes to Clarissa Vaughn’s house and becomes part of Mrs Dalloway fiction and they eventually overlap. Boundaries between fiction and reality within the fictions are gradually blurred. It also possible that when constructing the process of writing, Cunningham has transformed himself into a fictional persona and by that he enters the fiction projected himself in doublets, as the author and as Mrs. Woolf plunging throughout the three stories. Cunningham also employs chinese-box worlds within his fiction. This is the case, for instance, when in Cunningham’s Mrs Dalloway, Richard is writing his own book within a framing book (called The Hours) which includes him, and whose author is Cunningham himself. Consequently, we have a book within a book despite the fact that the boundaries between fiction and reality within the fictions are gradually blurred. In Cunningham’s Mrs Dalloway, Clarissa Vaughn states “He makes them his own” (when Richard writes about her), since she feels his fiction is her prison, and she adds: “Good morning, Mrs Dalloway…From then on I’ve been stuck…” and "My life has been stolen from me. I am living in a town I have no wish to live in. I am living a life I have no wish to live. How did this happen?”, letting us know how she feels stuck within fiction. What is more, Cunnigham makes use of a mise-en-abyme when Richard, the fictionalised author, pays homage to and mocks Mrs. Dalloway or Clarissa Vaugh: “Oh, Mrs. Dalloway... Always giving parties to cover the silence”. Michael Cunningham also weaves a fabric of intertextual references to Virginia Woolf’s works as well as to her biography (references to Woolf’s diaries). Cunningham acknowledges Mrs Dalloway as his source in several different ways. He gives Mrs Dalloway a role as one of the connecting elements in The Hours and uses it to defy linearity and create a circular narrative. The most obvious presence of Woolf’s novel can be found in the Mrs Brown episode. It reproduces large excerpts taken literally from Mrs Dalloway as Laura Brown is reading them. Michael Cunningham draws upon his central intertext not only at the beginning of his updated version of Mrs. Dalloway, but he continues to use Mrs. Dalloway as a framework throughout the whole novel. Cunningham's basically retains Mrs. Dalloway’s plot and the characterisation of the characters of The Hours originates in Woolf's characters.

Intertextual references present in the book/film:

"...What a thrill, what a shock, to be alive on a morning in June, prosperous, almost scandalously privileged, with a simple errand to run..."

- Clarissa reflecting on the day as she walks to the flower shop.

"...Why doesn't she feel more somber about Richard's perversely simultaneous good fortune ("an anguished, prophetic voice in American letters") and his decline ("You have no T-cells at all, none that we can detect")? What is wrong with her? She loves Richard, she thinks of him constantly, but she perhaps loves the day slightly more..."

- Clarissa thinking about Richard.

"...the triumph and the jingle and the strange high singing of some aeroplane overhead was what she loved; life; London; this moment of June..."

- Laura remembering a quote from Woolf's 'Mrs. Dalloway.'

"...We live our lives, do whatever we do, and then we sleep. It's as simple and ordinary as that. A few jump out windows, or drown themselves, or take pills; more die by accident; and most of us are slowly devoured by some disease, or, if we're very fortunate, by time itself. There's just this for consolation: an hour here or there when our lives seem, against all odds & expectations, to burst open & give us everything we've ever imagined, though everyone but children (and perhaps even they) know these hours will inevitably be followed by others, far darker and more difficult. Still, we cherish the city, the morning, we hope, more than anything for more. Heaven only knows why we love it so..."

- Clarissa reflecting at the end of the day.